El sector del cerco del Cantábrico tiene otro nuevo frente abierto. La campaña del verdel en aguas del Cantábrico empezará en pocos días y ahora ha surgido un nuevo contratiempo que ha provocado el enfado de los armadores. Las autoridades pretenden reducir los topes diarios de captura, decisión muy criticada en todo el Norte de España. Desde la UE se plantea llevar a cabo un recorte progresivo de los topes de captura de verdel, lo que ha obligado al Gobierno español a establecer un nuevo borrador que regule esta pesquería de primavera.
Diariovasco 4.2.2010
El Gobierno ha establecido, mediante dicho borrador, unos topes de 9.000 kilos diarios por barco para las embarcaciones pequeñas (menores de 100 GT de tonelaje) y de 12.000 kilos diarios para los barcos grandes (de más de 100 GT de tonelaje). Estas cantidades son totalmente insuficientes teniendo en cuenta que en la pasada campaña se establecía un tope de 1.500 kilos por hombre y día, con la posibilidad de alcanzar un tope por barco a la semana de 120.000 kilos.
La flota de bajura considera muy insuficientes la propuesta. La respuesta del colectivo de bajura no se ha hecho esperar y ya presentaron alegaciones a la iniciativa, según explica el presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, Eugenio Elduayen. Los arrantzales no entienden la imposición de un tope diario cuando esta pesquería no se basa sólo en la meteorología, sino que hay un cúmulo de circunstancias que pueden hacer perder una jornada de trabajo. De hecho, si se mantienen los criterios de la Administración, algunos armadores han anunciado que seguramente se quedarán en casa.
Elduayen reclama que se mantengan al menos los mismos topes que el año pasado, que eran de 1.500 kilos por tripulante y día.