El plazo para la reconversión de Aieri en una nueva zona residencial de Ondarroa ha iniciado su cuenta atrás. El calendario de actuación aprobado por la gestora municipal contempla dos fases. En una primera, se acometerán las tareas de urbanización con un periodo máximo de ejecución de 24 meses desde su inicio. En la segunda, se procederá a construir un total de 480 viviendas en un año, a partir de la adquisición de la condición de solar.
La promoción, que se ubicará en una superficie de 13,33 hectáreas con una densidad de 50 pisos por hectárea, se desarrollará mediante el sistema de cooperación, según el convenio suscrito en su momento entre el Ayuntamiento y el departamento de Vivienda del Gobierno Vasco, a través de la sociedad pública VISESA. «Una vez aprobado de manera definitiva este programa de actuación, se fija un plazo de dos meses para presentar el proyecto de reparcelación, así como el de urbanización en el que también se incluye la restauración de la marisma de Arraueta y las riberas del Artibai», recoge el acuerdo municipal.
Las obras tardarán «menos de un año en comenzar», una vez concluyan todos los trámites administrativos necesarios. El plan especial de este enclave, situado a la salida del municipio en dirección a Markina, requerirá una inversión cercana a los 82 millones de euros. Los bloques de pisos se construirán agrupados en la margen derecha de la ría. Ocuparán una superficie total de 14.700 metros cuadrados. Un 66,4% serán de precio tasado y un 22% de protección oficial.
Su configuración permitirá crear dos plazas. Las situadas al sur del vial central contarán con equipamiento comercial. Una rotonda de conexión en la carretera y una pasarela entre Aieri y la margen izquierda del Artibai completarán su urbanización. Los espacios libres, humedales y áreas de esparcimiento, por su parte, tendrán una extensión de 110.000 metros cuadrados.
Oposición ecologista
Para la regeneración ambiental de la marisma se recuperarán parte de los terrenos ganados a la ría, se potenciarán las especies vegetales más valiosas, además de garantizar la protección de la fauna existente. Asimismo, se crearán paseos arbolados aislados de la marisma mediante bosquetes y se habilitará un observatorio de aves. Las actuaciones se completarán con el soterramiento de las líneas de alta tensión que atraviesan la zona y la creación de nuevas áreas de ocio.
El proyecto de Aieri cuenta con la frontal oposición de los colectivos ecologistas que lo tachan de «monstruosidad» y denuncian la «nula» sensibilidad de las administraciones con las marismas.